Cuba denuncia un «castigo colectivo» de EE. UU. y El Salvador defiende su misión en Haití en la Cumbre Iberoamericana

La XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid vivió este jueves una jornada marcada por la denuncia de Cuba contra Estados Unidos, la defensa de El Salvador de su intervención militar en Haití y el reclamo de que una persona latinoamericana dirija Naciones Unidas.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, acusó a Washington de someter a su país a un «castigo colectivo» mediante las restricciones económicas, una política de «asfixia económica» que, según dijo, se ha endurecido durante los últimos diez meses hasta alcanzar límites «inhumanos». Rodríguez agradeció el respaldo de los países que votaron el pasado 28 de octubre en la Asamblea General de la ONU a favor de una resolución contra el embargo, aprobada con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, una caída significativa frente a los 165 apoyos obtenidos en 2025. Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Paraguay votaron en contra, mientras que Chile, Honduras y Perú se abstuvieron. Brasil, México, Nicaragua y Uruguay también condenaron las restricciones.
El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, defendió la legitimidad de la presencia militar de su país en Haití y negó que se trate de una ocupación. Según su explicación, la intervención responde a un acuerdo bilateral con las autoridades haitianas y busca rescatar a cuatro ciudadanos salvadoreños desaparecidos tras una emboscada de grupos armados el 18 de octubre en Croix-des-Bouquets, cerca de Puerto Príncipe. El Gobierno de Nayib Bukele desplegó más de 2,000 militares, con vehículos blindados y medios aéreos. Ulloa aseguró que los cuatro desaparecidos eran asistentes técnicos y no combatientes, aunque Médicos Sin Fronteras ha alertado del aumento de la violencia en el país.
Otro tema destacado fue la sucesión de António Guterres al frente de la ONU: varios dirigentes defendieron que la próxima persona en la Secretaría General proceda de América Latina y el Caribe. La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, respaldó la candidatura de la costarricense Rebeca Grynspan, exsecretaria general iberoamericana y directora de la UNCTAD, y el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, defendió que la región tiene una oportunidad histórica para asumir ese liderazgo.
La cumbre, presidida en su sesión plenaria por el rey Felipe VI y con la presencia de diez jefes de Estado y de Gobierno, cerró con consenso de los 22 países sobre la declaración final, según confirmó el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Entre los acuerdos figuran la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial, una red de cooperación frente a desastres naturales, la Carta de Movilidad Académica y acuerdos sobre políticas de cuidados.
Foto: El Folio
Fuente: El Folio


