Haití reivindica el mando de su territorio ante el despliegue de tropas salvadoreñas

Puerto Príncipe, Haití.— En medio del aumento de la presencia militar extranjera para combatir a las pandillas armadas, el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, salió este martes a reivindicar la autoridad del Estado sobre las operaciones de seguridad y advirtió que ninguna fuerza desplegada en el país puede actuar al margen de las leyes ni de los derechos humanos.
El mensaje fue pronunciado durante una rueda de prensa en la que participaron el director de la Policía Nacional de Haití, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas haitianas, el coronel responsable de las tropas salvadoreñas y un subcomandante de Alemania. “No estamos en guerra con la población. Estamos en guerra con las bandas que mantienen a la población como rehén”, expresó Fils-Aimé, quien insistió en que los civiles deben ser protegidos y los responsables de actos criminales, sometidos a la justicia.
El jefe de Gobierno dejó claro que la participación internacional no significa sustituir a las instituciones haitianas: su propósito, sostuvo, es respaldarlas, fortalecer sus capacidades y acompañarlas en la recuperación del control territorial. También advirtió que su administración no tolerará abusos, maltratos, violencia ilegal ni violaciones de los derechos humanos, independientemente de quién los cometa.
El pronunciamiento ocurre después de que el portavoz del secretario general de Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, aclarara el lunes 2 de noviembre que la gran mayoría de los militares salvadoreños desplegados en Haití no pertenece a la Fuerza de Represión de Pandillas respaldada por la ONU. Esa precisión implica que dichos efectivos quedan fuera del mandato de esa fuerza internacional y de su mecanismo de rendición de cuentas.
El refuerzo militar salvadoreño fue anunciado por el presidente Nayib Bukele después del ataque del 18 de octubre en la llanura de Cul-de-Sac, al norte de Puerto Príncipe, en el que desaparecieron cuatro técnicos militares de ese país, cuyo paradero continúa sin conocerse. Bukele anunció entonces el envío de más de 2,000 soldados a distintas zonas de Haití, con la misión principal de localizar a los cuatro técnicos.
Fils-Aimé aseguró que las operaciones continuarán bajo la autoridad del Estado haitiano y anunció como prioridad la reconstrucción y modernización de las Fuerzas Armadas, con el objetivo de convertirlas en una institución profesional y moderna, hasta alcanzar gradualmente los 15,000 soldados. La fuerza internacional, cuyo mandato fue prorrogado hasta marzo de 2027, cuenta con contribuciones de Chad, Sri Lanka, Guatemala, Mongolia, Jamaica, El Salvador y Bangladesh. El primer ministro agradeció además al presidente de República Dominicana por su comprensión y solidaridad con el pueblo haitiano.
Foto: El diario del sur
Fuente: El diario del sur


