Ataque armado en el Congo mata al menos a 33 personas y obliga a huir a pacientes con ébola

Milicianos vinculados al Estado Islámico asaltaron una aldea del este de la República Democrática del Congo, mataron al menos a 33 civiles y obligaron a huir a pacientes con ébola confirmado y sospechoso, informaron este viernes las autoridades del país.
Los atacantes, del grupo Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), reconocido como afiliado del Estado Islámico, irrumpieron alrededor de las 11 de la noche del jueves en Cantine-Aloyath, una localidad situada a unos 50 kilómetros al oeste de Beni, en la provincia de Kivu del Norte, una de las zonas más golpeadas por el brote de ébola que recorre el país.
Durante el asalto, los milicianos incendiaron un puesto de salud y más de 50 viviendas, según el administrador territorial de Beni, el coronel Charles Omeonga. «Hasta ahora hemos contado 33 cuerpos y más de 50 casas incendiadas», dijo a la agencia AP el líder de la sociedad civil Tchetche Aliamini, quien precisó que la mayoría de las víctimas presentaba heridas de bala y otras habían sido quemadas o atacadas con machetes.
Unos 180 pacientes huyeron del hospital local, el Centro Hospitalario Kelekele de Cantine, entre ellos un paciente con ébola confirmado y cinco casos sospechosos, tres de ellos contactos de alto riesgo, según su director médico, Christian Kakule Vulembera. La huida de personas infectadas complica el seguimiento de los contagios en una provincia que concentra casi la mitad de los casos nuevos del brote.
El brote, causado por la cepa Bundibugyo del virus y declarado el 15 de mayo, es el de crecimiento más rápido en la historia del país: las autoridades han registrado más de 10.000 casos y más de 5.000 muertes, según los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (África CDC). La Organización Mundial de la Salud anunció esta semana la incorporación de dos vacunas candidatas específicas contra la cepa Bundibugyo al ensayo clínico en curso en el país.
Foto: AP
Fuente: Reuters


