Cocheros de Central Park piden a Mamdani salvar sus empleos ante la prohibición de los carruajes

Cocheros de carruajes tirados por caballos pidieron este miércoles al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, que proteja sus empleos ante la ley que pone fin a esa industria centenaria en Central Park, durante una audiencia en el Ayuntamiento en la que miembros del sindicato de trabajadores del transporte dijeron sentirse abandonados.
«Pensé que estabas con nosotros, la gente trabajadora, y nuestro sindicato, y nuestros compañeros inmigrantes que invirtieron los ahorros de su vida en medallones de carruajes, persiguiendo el sueño americano», reclamó un cochero durante el testimonio, que se extendió por más de una hora.
El Concejo Municipal aprobó el mes pasado, con una mayoría a prueba de veto, la ley conocida como «Ley Romanch», llamada así por Romanch Mahajan, un turista de 18 años que murió en julio tras caer de un carruaje en Central Park. La medida pondría fin a una tradición de unos 150 años en el verano de 2028 y entraría en vigor el 1 de junio de ese año.
Los cocheros, unos 200 según el sindicato, denuncian que la ley no incluye una compensación monetaria directa para ellos, sino solo promesas generales de capacitación para «nuevas oportunidades económicas». Algunos aseguran haber pagado más de 400,000 dólares por los medallones que les permiten operar, un sistema similar al de los taxis amarillos.
Mamdani, que ha hecho de la defensa de los trabajadores un eje de su plataforma, ha expresado su apoyo a la prohibición y ha indicado que firmará la ley antes de que venza el plazo a fines de noviembre. En la audiencia, el alcalde dijo respetar el trabajo de los cocheros y aseguró que la ciudad está comprometida a escuchar sus preocupaciones y a crear «una transición justa y real» para salir de esa fuerza laboral, aunque no ofreció detalles concretos.
El sindicato TWU Local 100, que representa a los cocheros, prometió impugnar la ley en los tribunales tan pronto como sea firmada.
Foto: Archivo A Lo Claro
Fuente: New York Post


